¿Cómo se usa correctamente el aire acondicionado?

14/05

En época de calor o de lluvias, el aire acondicionado es tu mejor aliado. No usarlo por largos periodos de tiempo hace que pierda sus propiedades y necesite de un mantenimiento. ¿Sabes cuáles son los cuidados que debes de tener al prenderlo?

Deja salir el calor

Si el coche ha estado aparcado al sol durante mucho tiempo, el interior puede alcanzar unas temperaturas extremas –incluso de 50 grados o más–. Por ello, el primer paso es abrir las puertas o las ventanillas para liberar el aire caliente.

Préndelo

Una vez sea posible estar dentro del habitáculo sin ´derretirnos´, arranca el coche y pon en funcionamiento el aire acondicionado. Ten en cuenta que durante unos segundos el flujo saldrá caliente, hasta que el sistema empiece a enfriarlo. Déjalo funcionando un tiempo –no más de uno o dos minutos–, con las ventanillas abiertas, para que se libere algo más de calor. Durante este tiempo estarás gastando un buen ‘pellizco’ de combustible… pero valdrá la pena.

Baja las ventanas

Una vez se ha enfriado el habitáculo y nos ponemos en marcha, es importante llevar las ventanillas cerradas para que el aire acondicionado y conectar la recirculación del aire. Los climatizadores automáticos suelen hacerlo por sí mismos, pero ten en cuenta que mientras lleves activada esta última función, el aire no se regenera –no entra del exterior–, por lo que el ambiente se reseca y puedes sufrir los efectos –picor en las vías respiratorias, sequedad de ojos…–.

Temperatura correcta

Con calor muy extremo, lo ideal es fijar la temperatura en 23 o 24 grados centígrados; si tu coche no te permite elegir una cifra, pon la ruleta un par de rayas por encima de la mitad. Por otra parte, cada sistema es un mundo: algunos enfrían mucho a esta temperatura, pero en otros apenas notas el efecto. De ser así, elije una posición en la que no notes el aire muy frío. También es importante la orientación de las rejillas; de hecho, lo ideal es que salga por la que da al parabrisas, para que se reparta mejor por el habitáculo y no dé directamente a los ocupantes.

Apágalo

El uso del aire acondicionado eleva el gasto de combustible –puede llegar a un litro cada 100 km–, así que no se debe abusar de él. Cuando el interior del coche haya alcanzado una temperatura agradable, puedes probar a desconectarlo y activar la recirculación. En cualquier caso, su eficacia dependerá de la temperatura exterior o de los bien aislado que esté el coche del exterior –si lleva doble acristalamiento, lunas tintadas…–. Eso sí, en el caso de temperaturas extremas, no será efectivo más que durante unos minutos.

Con información de Autofácil

Imagen: Elite Auto Haus Tx