Está formulado para proteger contra la corrosión y el ataque a metales. Además, es compatible con los componentes de hules que se localizan en los sistemas de enfriamiento.
Contribuye a mantener el motor operando dentro de un rango de temperatura óptímo con mínimas pérdidas de evaporación debido a su elevado punto de ebullición y a su bajo punto de congelación (que superan ampliamente las del agua pura).
Se recomienda usarlo directamente (sin diluir= agregar agua) en los sistemas de enfriamiento de motores de combustión interna, diesel o gasolina.
Para mejores resultados, se recomienda efectuar una buena limpieza y lavar el sistema de enfriamiento, así como efectuar los cambios del mismo a los intervalos recomendados por el fabricante del equipo o por lo menos cada 6 meses.