La pintura en polvo, una buena opción para tus rines

01/09

Una de las piezas del auto que siempre queremos estén impecables son los rines. Es casi lo primero que llama la atención, le dan personalidad a nuestro auto y demuestran el cuidado que le tenemos. Sin embargo, los rayones, la pérdida de brillo y la suciedad son inevitables. No obstante, existen tratamientos que les garantizan una vida más larga sin perder el atractivo.

 

Esto se puede lograr a través de un tipo de pintura especial, llamada pintura electroestática o en polvo. Últimamente ha sido muy popular en el mundo de los rines, porque permite el uso de colores muy llamativos y sobre todo resistentes al desgaste. ¿Qué nos ofrece?

 

Este tipo de pintura se aplica con una pistola especial que genera un campo eléctrico. Esta pistola modifica la carga eléctrica de las partículas con un voltaje muy elevado, es decir, hace que cada uno de los “granos” de la pintura tenga la misma carga eléctrica.

 

Cuando la pintura sale disparada, generalmente expulsada con una carga positiva, provoca que las partículas se repelen una de otra (como cuando intentas juntar un imán con los mismos polos), logrando un “chorro” de pintura disperso que cubre una mayor superficie.

 

Por otra parte, la pieza que se desea pintar, está suspendida al aire y conectada a una tierra para generar una carga contraria, en este caso negativa. De esta manera se asegura que la pintura (positiva) se “adhiera” de manera uniforme a la superficie (negativa) con menos residuos y sin la necesidad de disolventes.

Después de la aplicación, las piezas son colocadas en hornos especiales a temperaturas muy elevadas, que cambian la estructura química de la pintura. El resultado final es un recubrimiento más sólido y elástico.

 

Las ventajas que ofrece este tratamiento son:

 

La pintura en polvo no requiere ningún tipo de solvente en su aplicación, lo cual disminuye su impacto ambiental y es más seguro para quienes trabajan con ella.

 

Por la forma en que se aplica y se comporta la pintura, puede lograr acabados más finos en piezas de difícil geometría.

 

La facilidad con la se distribuye la pintura sobre las superficies permite que se utilice menor cantidad de producto.

 

Ofrece mayor resistencia a los rayones y desgaste.

 

Sus desventajas son:

Un mayor costo en los materiales y herramientas utilizadas.

 

El calor que se utiliza en los hornos podría afectar las piezas que fueron pintadas.

 

Sin embargo, esta tecnología se utiliza cada vez más en rines y otras piezas de auto.

 

Checa en este video cómo funciona:

 

 

Fuente:
Road and track
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