¿Qué es la suspensión activa?

03/10

Hoy en día los vehículos son tan cómodos que podemos estar abordo de ellos durante varias horas sin ningún problema. Podemos cruzar con ellos terrenos difíciles, avanzar entre una ciudad llena de baches, así como en arena y prácticamente todo tipo de caminos. Todo ello sin comprometer nuestra integridad física ni comodidad.

El sistema responsable de este confort y seguridad es la suspensión, que consiste en un conjunto de mecanismos que absorben o disminuyen los impactos provocados por el estado del camino. Además, permiten que el auto tenga mayor estabilidad y tracción en las llantas cuando se maniobra en curvas o velocidades altas.

 

Tipos de suspensión

La suspensión pasiva es aquella que todos conocemos, pues se encuentra en la mayor parte de los vehículos. ¿Cómo la identificamos? Es aquella que se mueve junto con toda la carrocería del auto y atenúa los movimientos a través de sistemas hidráulicos, de resortes, aire y otros. Pero tiene parámetros fijos predeterminados y no se ajusta automáticamente.

Por ejemplo: si un auto con suspensión pasiva avanza sobre terracería, las llantas, el chasis y todo el habitáculo se sacudirá conforme se avanza en el camino. Tal vez no de manera tan violenta ni intensa, incluso en algunos momentos de forma muy ligera, pero todos los pasajeros sentirán el movimiento y las irregularidades del camino.

Es más, si uno pusiera un vaso con agua en el tablero, el líquido se caería de manera irremediable.

Ahora bien, la suspensión activa es mucho más versátil, ya que es capaz de ajustarse de manera automática al camino. Esto lo hace a partir de la información que recaben diversos sensores y otros sistemas que calculan el peso, el tipo de terreno, la velocidad, la posición de las llantas y otros factores.

El rápido cálculo que hace el vehículo le permite ajustar la suspensión para que los movimientos no sean violentos y sean apenas perceptibles para los usuarios.

La forma en la que la suspensión se ajusta puede ser a través de sistemas hidráulicos, magnéticos y de otros tipos.

Si en una suspensión activa se colocara un vaso con agua, el movimiento del vehículo sería muy ligero y seguramente menos agua se derramaría, en comparación a una suspensión pasiva.

Por supuesto, las ventajas del sistema activo se traducen en una mayor comodidad y seguridad. En las pruebas se ha observado un mejor desempeño en la tracción, maniobrabilidad y estabilidad del auto.

Para nuestra mala suerte, este tipo de sistemas son costosos aún y no han sido implementados de manera masiva. Sólo algunos autos han empleado la tecnología parcialmente.

Pero ninguna descripción es mejor que poder apreciar en acción esta suspensión.

 

Chécala:

 

Fuente:
Fierros Clásicos
Research Gate

Imagen:
Extreme Tech