Las verdaderas estrellas de Mad Men: sus autos

20/05

Mad Men se lleva las palmas por ser la serie de culto que nos mantuvo a todos pegados a la TV hasta su capítulo final el domingo pasado y también por la gran cantidad de clásicos que nos regaló.

Los autos jugaron un papel crucial en la historia de Don Draper y compañía, empezando por un Cadillac Coupe de Ville ’62 que compra como recompensa después de destrozar su Dodge Polara ’61 en un accidente.

Situada en los sesentas con todo el ambiente americano de esa época, la cultura, política y publicidad, algunos Camaros, Chevys Vega y Austin-Healeys no podían faltar.

La historia iba mostrando a un Don escalando niveles profesionales y sociales a gran velocidad, siendo cada vez más refinada su elección en cuanto a autos.

Con clientes como Jaguar y Chevy, Draper tenía que ser un aficionado de los motores desde la primera hasta la última de sus escenas. ¿Reconociste el auto que conduce en los últimos momentos de la temporada 7? ¡Adivinaste! Un Bonneville Salt Flats con el que dejó claro que no sólo será recordado por escribir un capítulo en la televisión sino también como el dueño de las piezas más icónicas en la historia del automovilismo. ¡Bye Don!

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