Señales de que la batería de tu auto ya está en las últimas

03/04

Aprender a saber cuándo la vida de la batería de tu auto está a punto de terminar no es cosa fácil pero con estos tips, vas a poder darte cuenta y evitar quedarte parado en pleno Periférico o carretera.

El ácido sulfúrico dentro de la batería reacciona con el plomo de las celdas y esto le permite poder alimentar de energía a tu auto. Con el paso del tiempo, este ácido se acumula en las placas e impide que tu batería produzca corriente. Aunque su vida promedio es de cuatro a cinco años, muchos factores pueden propiciar que a veces dure menos.

Estas son señales que te van a ayudar a decidir si te quedas con la que tienes o ya es tiempo de reemplazarla:

– Daños visibles o corrosión alrededor de las terminales de la batería

– Cables en mal estado o flojos

– Deformidades en su carcasa

– Descargas constantes

– Problemas en el sistema eléctrico

– Dificultad para arrancar el motor

Si cumples más de dos, no esperes más y llévalo con un especialista para una reparación.

Un buen mantenimiento a tu nave, revisión constante y revisiones en cuanto notes una falla, va a darle una vida más larga y útil. Aplica estos cuidados que para hacerla funcionar lo mejor posible:

– Cuida el nivel de líquido, pues en caso de que esté bajo, lo puedes rellenar con líquido especial que vas a encontrar en un centro de refacciones. Ten mucho cuidado en no sobrellenarlo.

– Revisa que los conectores estén limpios y libres de sulfato.

– Si está sucia, limpia sus polos con cepillo y limpiadores especiales (esos los vas a encontrar también en un centro de refacciones). Si no quieres gastar mucho, haz tú mismo este limpiador mezclando bicarbonato con agua. Vacíalo directamente sobre los conectores y bordes, déjalo trabajar unos minutos y después talla con cepillo ligeramente para remover el sulfato. Al final limpia con un trapo húmedo.

– Checa que las conexiones de la batería estén bien apretadas y que la base la sujete perfectamente.

– Carga siempre cables pasacorriente en tu cajuela por cualquier imprevisto que pueda presentarse.